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25/4/17

Los tratamientos contra el cáncer triplican el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular [25-4-17]


Los tratamientos contra el cáncer triplican el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular

  • Los medicamentos utilizados en la quimioterapia y radioterapia suponen un riesgo potencial de producir cardiotoxicidad.
  • La prevención es esencial para que los supervivientes de un cáncer no acaben falleciendo por problemas de corazón.

Un tratamiento contra el cáncer tiene efectos secundarios y no sólo los evidentes y conocidos, como por ejemplo la pérdida de cabello a causa de la quimioterapia. Según expertos, muchos de los tratamientos que reciben los pacientes con cáncer triplican el riesgo de que sufran enfermedades cardiovasculares.

En la presentación de un Simposio Internacional de Cardio-Oncología, estos expertos han señalado que la prevención es esencial para que los supervivientes de cáncer no fallezcan por problemas de corazón. El simposio está organizado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Fundación Española del Corazón (FEC) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), conjuntamente con la Fundación Ramón Areces.

La oncóloga Pilar Zamora, del Hospital La Paz, ha explicado que prácticamente el 100% de las pacientes que trata reciben antraciclinas –medicamentos utilizados en la quimioterapia y radioterapia– y suponen un riesgo potencial de producir cardiotoxicidad.

Teresa López, cardióloga de La Paz, ha subrayado que el porcentaje de complicaciones cardíacas varían en función de la edad y del tratamiento pero se ha constatado que "entre un 9 y un 30% de los pacientes que reciben antraciclinas tienen disfunciones cardíacas".

En este sentido, el cardiólogo del Baylor College of Medicine de Houston, Juan Carlos Plana, argumenta que el principal objetivo es detectar cuanto antes esa toxicidad para que los pacientes tengan que dejar el tratamiento oncológico. Según este doctor, en EE UU alrededor de un 17% de las mujeres con cáncer de mama tienen que frenar su tratamiento, lo que genera complicaciones graves en su eficacia.

Plana ha subrayado que la detección temprana se puede conseguir a través de imágenes con ecografías y de biomarcadores como el de la troponina, que se puede hacer en cualquier hospital y permiten ver si en la sangre hay proteínas que usualmente están dentro de las células cardíacas: “Si están de manera elevada en sangre eso nos indica que hay toxicidad".

Según Teresa López, los datos muestran que hay más referencias de este problema en mujeres (casos de cáncer de mama), aunque "es verdad que la enfermedad cardiovascular suele tener peor pronóstico en mujeres mayores". Esta doctora recomienda que los pacientes con cáncer no descuiden el control de su tensión arterial y sigan tomando su medicación, aunque a veces tenga que ser modificada porque "el cáncer no es una excusa para dejar de tener un estilo de vida saludable, de hecho, favorece a evitar los riesgos cardiovasculares".

En EE UU casi todos los centros de oncología ya cuentan con unidades específicas de cardio-oncología, mientras que en España sólo disponen de esta unidad en el Hospital de la Paz.

28/7/15

Medicina para osteoporosis, eficaz contra cáncer de pulmón, mama y colon [28-07-15]


Medicina para osteoporosis, eficaz contra cáncer de pulmón, mama y colon

Los bifosfonatos bloquean la acción de los receptores de proteínas que aceleran la proliferación de células malignas

Los bifosfonatos, el tratamiento estrella para prevenir y aliviar los síntomas de la osteoporosis, también pueden ser eficaces contra el cáncer de pulmón, de mama y de colon, según un estudio en ratones y células humanas divulgado el lunes.

En estas manifestaciones de cáncer, los bisfosfonatos bloquean la acción de los receptores de proteínas - llamados receptores del factor de crecimiento epidérmico (HER) - que por lo general aceleran la proliferación de células cancerosas.

Estas propiedades anticancerosas de los biofosfonatos, comercializados entre otros bajo los nombres de Fosamax y Zometa, ya habían sido observados entre las mujeres afectadas por tumor de seno.

También se había constatado que los pacientes que toman bisfosfonatos por vía oral para tratar la osteoporosis tenían una menor incidencia de cáncer de colon y de mama, lo cual muestra los efectos profilácticos de este tratamiento.

"Nuestra investigación ha identificado un mecanismo que podría permitir utilizar los bifosfonatos para tratar y prevenir gran cantidad de casos de cáncer de pulmón, mama y colon, cuya agresividad es alimentada por el receptor HER", explicó el profesor Mone Zaidi, de la Facultad de Medicina del Mount Sinai en Nueva York y miembro del equipo internacional que publicó el trabajo en los Anales de la Academia Americana de las Ciencias (PNAS).

Si las pruebas clínicas confirman los efectos anticancerígenos de los bifosfonatos, estos tratamientos pronto podrían ser utilizados porque ya están aprobados por la FDA --la agencia estadounidense que controla los medicamentos-- y han mostrado desde hace tiempo su eficacia y seguridad para prevenir y tratar la osteoporosis.

Los bifosfonatos podrían constituir un importante aporte al arsenal terapéutico que se utiliza para combatir el cáncer de pulmón, el de colon y el de mama, de los cuales 30%, 90% y 20% son, respectivamente, portadores de la mutación HER.

De hecho, estos tumores a menudo se vuelven resistentes a los tratamientos actuales.

20/7/15

Fármaco biológico eleva sobrevida de mujeres con cáncer de cuello uterino

 
Fármaco biológico eleva sobrevida de mujeres con cáncer de cuello uterino

Se aplica para los casos avanzados en combinación con quimioterapia. En Uruguay ya se indica de forma particular y el Fondo Nacional de Recursos estudia la aprobación de su financiamiento

elobservador.com.uy

Luego de casi una década en la que no se registraron avances en los tratamientos contra el cáncer de cérvix o cuello uterino, un fármaco biológico aprobado en 2014 por la Administración de Nutrición y Drogas de los Estados Unidos (FDA), eleva la sobrevida de las mujeres que lo padecen.

El bevacizumab, que es comercializado bajo el nombre de Avastín, es utilizado en combinación con quimioterapia en pacientes con casos recurrentes o metastásicos.

En el caso de Uruguay, el medicamento se indica de forma particular y este año fue enviada la solicitud para que el Fondo Nacional de Recursos lo financie.


Cómo actúa

Para que los tumores crezcan, se deben formar nuevos vasos sanguíneos para que se nutran, proceso conocido como angiogénesis. El bevacizumab, como anticuerpo monoclonal, ataca una proteína que ayuda a formar nuevos vasos sanguíneos, enlenteciendo o neutralizando el avance del tumor.

Según explicó durante el Roche Press Day Krishnansu Tewari, investigador del Grupo de Oncología Ginecológica (GOG) en los Estados Unidos, una de las ventajas de este nuevo tratamiento es que aumenta la sobrevida global de los pacientes a 17 meses (la quimioterapia tradicional otorga una sobrevida de 13 meses). Es decir que las mujeres tratadas con este fármaco más quimio vivieron una mediana de 3,7 meses más que las que recibieron quimioterapia sola.

Los resultados de un estudio a gran escala independiente (GOG240) patrocinado por el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos (NCI) y realizado por el Grupo de Oncología Ginecológica, indican que el uso de este tratamiento redujo el riesgo de muerte en un 29% en comparación con la quimioterapia sola.


Las prefiere pobres

El cáncer de cuello uterino es el tercero más frecuente en mujeres de todo en el mundo, con 500 mil nuevos casos diagnosticados cada año y 250 mil muertes innecesarias.

En Uruguay se registra, en promedio, un nuevo caso por día (350 anuales) y ocupa el tercer lugar de incidencia después del de mama y colon rectal. Unas 140 uruguayas mueren por esta enfermedad cada año.

Entre un 80% y un 85% de las muertes que se producen por cáncer de cuello uterino ocurren en países en vías de desarrollo. Las tasas de incidencia y mortalidad más altas se dan en África, América Latina y el sur y sudeste asiático.

Incluso las mujeres pobres que viven en los países desarrollados tienen una mayor incidencia de padecerlo que otras de niveles socioeconómicos más elevados. El mal afecta principalmente a mujeres de entre 35 y 65 años con niños a su cargo y que generan ingresos a su hogar.

Las razones que para Tewari explican estos indicadores son las barreras geográficas, culturales y económicas que le impiden a estas mujeres llegar al primer nivel de atención para prevenir la enfermedad.

"Es complicado que llegue este nuevo tratamiento a las partes más pobres del mundo por eso es importante que se avance en la prevención", valoró Tewari.