20/4/17

El ibuprofeno puede alargar la vida [20-4-17]


El ibuprofeno puede alargar la vida

Según algunos estudios el medicamento puede alargar la esperanza de vida

El Ibuprofeno es uno de los medicamentos anti-inflamatorios más usados para aliviar el dolor de cabeza y la fiebre, junto al paracetamol. No necesita receta y según estudios recientes, podría aumentar la esperanza de vida en 12 años, una vida más saludable y larga, acorde a la investigación de la Universidad de Texas en EE.UU. La investigación no ha sido realizada sobre humanos sino sobre moscas o gusanos cuyo resultado ha sido una larga vida útil en varias especies con un porcentaje del 15 por ciento más.

Se desconoce que tiene el Ibuprofeno que causa ese resultado, pero en la investigación se destaca que se ha empleado una dosis igual a la recomendable para los seres humanos en organismos e insectos que son inmensamente más pequeños. El fármaco interfiere para recoger triptófano que es un aminoácido esencial en los seres humanos. Este estudio fue publicado en la revista PLos Genetic en el que se destaca que el Ibuprofeno podría afectar a un proceso que no interviene en el envejecimiento y que no sería el único medicamento que podría aumentar la vida de los seres humanos.

Hay que recordar que la máxima dosis recomendable en caso de dolor de cabeza o inflamación es de 1 gramo cada 8 horas, abusar de estos medicamentos puede conllevar a una intoxicación dependiendo de la masa corporal de cada persona. Hay que esperar a que realicen las pruebas con humanos para saber el resultado definitivo y los efectos secundarios que podría tener, esta investigación aun no ha dado resultados claros con seres humanos ya que podría causar problemas de sueño, daños físicos y cerebrales irreversibles

Hay estudios contradictorios que demuestran que el abuso, a pesar de no ser continuo, de los medicamentos como el Ibuprofeno podrían acortar la vida de las personas o los fármacos en general. Se recomienda la medicina natural y no abusar de ciertas sustancias o antibióticos que no necesiten una receta. Un término intermedio es la solución, acudir al médico y a un profesional de la medicina para que aconseje sobre los medicamentos a tomar y preguntar sobre toda la información de la medicina natural sería lo más recomendable.

16/4/17

Marihuana para migrañas pero no para diabetes [16-4-17]

Marihuana para migrañas pero no para diabetes

Las migrañas y el síndrome del intestino irritable fueron recomendados para ser incluídos en la lista de condiciones médicas que pueden ser tratadas con marihuana en Illinois, según el Chicago Tribune.

Entre otras recomendaciones aprobadas el lunes, se encuentran la osteoartritis y dos formas de daños nerviosos, que incluye la neuropatía diabética.

Sin embargo, un comité estatal en Chicago no aprobó que la diabetes ni la ansiedad se traten con marihuana medicinal.

La junta consultiva de marihuana medicinal de Illinois, consideró el lunes un número de nuevas enfermedades para incluir en la lista de condiciones que son elegibles para tener acceso a marihuana medicinal, entre ellas la anorexia y el desorden de estrés postraumático.

Estas recomendaciones serán transferidas al Departamento de Salud Pública de Illinois, se indicó.

Entre las propuestas de enfermedades que no pasaron la votación se encuentra la ansiedad o las diabetes.

El doctor Eric Christoff, internista general y especialista de VIH en Northwestern Medicine dijo que no piensa que sea preocupante el abrir las puertas a más enfermedades que puedan ser tratadas con marihuana medicinal.

14/4/17

Qué son los fármacos genéricos y por qué deberíamos usarlos más

Qué son los fármacos genéricos y por qué deberíamos usarlos más

Tienen la misma eficacia, calidad y seguridad que uno de marca, pero a un precio mucho menor. Sin embargo, han demostrado plantear algunos problemas de absorción.


elespanol.com

Los medicamentos genéricos, a pesar de que deben prescribirse por ley en lugar de las marcas en España desde el año 2011, siguen estando rodeados de polémica y algunos mitos aún hoy en día.

Los fármacos genéricos fueron introducidos en España por primera vez en 1997, año de nacimiento de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos, con el objetivo de ahorrar costes pero manteniendo tanto la eficacia como la seguridad de los fármacos de marca. La apariencia de estos fármacos es diferente respecto a las marcas más conocidas, pero eso no implica que su potencial varíe como se suele creer. Hoy repasaremos algunas dudas al respecto de estos fármacos.


En qué se diferencia de uno de marca

Por definición, un fármaco genérico es aquel que presenta el mismo principio activo -la sustancia farmacológica original, sin contar con los excipientes u otras sustancias añadidas- y que ha demostrado la misma bioequivalencia que el fármaco de marca o fármaco de referencia.

Es decir, se trata del mismo fármaco, pero de "marca blanca", con exactamente el mismo potencial que la marca de referencia.

La principal diferencia entre los genéricos y las marcas es que los primeros tienen el nombre de la sustancia medicinal original y solo se pueden comercializar una vez ha expirado la patente del medicamento de referencia, una patente que puede llegar a durar entre 10 y 20 años según el fármaco.


Ventajas de los fármacos genéricos


La ventaja principal y más conocida de los fármacos genéricos es su precio: en comparación a la marca de referencia un genérico puede ser hasta un 60% más barato que la marca original, ya que en este caso no se tienen en cuenta los costes de inversión de las compañías farmacéuticas para llevar a cabo el descubrimiento del medicamento -de ahí que sea necesario esperar a que expire la patente-.

De hecho, es el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad el responsable de asegurar que este precio sea lo más bajo posible.

Asimismo, y a pesar de dicha bajada de precio, los fármacos genéricos han demostrado tener la misma calidad y seguridad que las marcas de referencia.

Es falso el mito de que un fármaco genérico contiene hasta un 20% menos de principio activo; lo que sí es cierto es que hay un 20% de variabilidad de absorción del fármaco según los ensayos clínicos que se realizan para poder comercializar el producto sin marca.

En otras palabras, cuando se hace un estudio de biodisponibilidad -donde se analiza la cantidad real de fármaco que absorbe el organismo humano-, los genéricos deben demostrar que se absorben igual de bien que las marcas, con una variabilidad del 20%. Eso sí, dicha variabilidad no se acepta solo en los fármacos genéricos, sino que también se produce en los fármacos de marca: un individuo puede consumir un analgésico de marca y absorber un determinado porcentaje, y otro individuo, consumiendo exactamente el mismo analgésico, es posible que absorba un 10% o hasta un 20% menos de este fármaco.

Esto significa que, a pesar de que la cantidad total de principio activo es exactamente la misma que en un fármaco de marca de referencia, la absorción puede variar. Y es precisamente eso lo que se tiene en cuenta en todos los estudios antes de la comercialización de los genéricos.

De hecho, el pasado año 2008 Aaron S. Kessel-Heim y sus colegas de la Universidad de Harvard realizaron un estudio con una de las revisiones más completas sobre este tema hasta la fecha: tras analizar 47 estudios que comparaban fármacos genéricos y fármacos de marca prescritos para enfermedades cardiovasculares, su conclusión fue que no había diferencias de eficacia entre ambos.


Por qué puede ser diferente

Cabe destacar que sí pueden haber diferencias entre un fármaco genérico y un fármaco de marca a pesar de que ambos contentan la misma cantidad de principio activo: los excipientes, la apariencia de los fármacos y las dosis.

Estos excipientes son sustancias que se añaden al fármaco durante su proceso de fabricación para que pueda ser consumido en diferentes formatos -en forma de pastillas, en forma líquida o para su administración intramuscular o en vena-; de hecho, uno de los excipientes más conocidos y usados en los fármacos es la lactosa, la cual puede provocar problemas si hay intolerancias o alergias a la misma. Se han documentado casos donde los excipientes han podido causar problemas, siempre debido a intolerancias.

Asimismo, los fármacos genéricos pueden tener otras formas o colores respecto a las típicas marcas, y dicho cambio de apariencia puede llevar a confusión o desconfianza, sobre todo en aquellas personas que toman muchos fármacos diferentes.

Finalmente, también han habido casos -sobre todo en el ámbito hospitalario- donde el uso de genéricos ha podido causar problemas a nivel de dosificación: las marcas pueden fabricar un medicamento a unas dosis determinadas pero en ocasiones, en el formato de fármaco genérico, la dosificación comercializada es diferente y no hay equivalencias totales.

Aún así, lo realmente importante es que la eficacia, calidad y seguridad de los fármacos genéricos se mantenga en comparación a las marcas, y eso sí se controla mediante ensayos de control de calidad.

24/3/17

Con frecuencia, los pacientes ignoran que usan fármacos 'fuera de etiqueta' [24-3-17]


Con frecuencia, los pacientes ignoran que usan fármacos 'fuera de etiqueta', según un estudio

Es común que los médicos receten medicamentos en formas no aprobadas por la FDA, señalan investigadores

Muchos pacientes que son tratados con fármacos "fuera de etiqueta" no saben que los medicamentos que les recetó el médico no se están usando de formas que cuenten con la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU., muestra una investigación.

El uso de medicamentos fuera de etiqueta es un término que se usa para describir su uso en una dosis, en una forma de dosificación o para un propósito que no ha sido aprobado por la FDA, explicaron los investigadores en el informe que aparece en la edición en línea del 6 de agosto de la revista Mayo Clinic Proceedings.

"Dado que la FDA no regula la práctica de la medicina, el uso fuera de etiqueta se ha convertido en algo muy común", señaló en un comunicado de prensa de la Clínica Mayo el autor líder del estudio, el Dr. Christopher Wittich, médico interno de la clínica en Rochester, Minnesota. "Los proveedores de atención y los pacientes deben educarse sobre los fármacos fuera de etiqueta para sopesar los riesgos y los beneficios antes de que el médico los recete o el paciente los tome".

Un informe de 2006 reveló que entre los medicamentos más comunes, alrededor de una de cada cinco recetas era para un uso fuera de etiqueta, apuntaron los investigadores. Por ejemplo, algunos antidepresivos se consideran como tratamiento primario para el dolor neuropático, aunque ese uso no haya sido aprobado por la FDA.

La morfina, al igual que muchos broncodilatadores inhalados, antimicrobianos, anticonvulsivos e inhibidores de la bomba de protones, también se recetan a niños sin la aprobación de la FDA para su uso pediátrico. Investigaciones anteriores han mostrado que alrededor del 79 por ciento de los niños tomaban al menos un fármaco fuera de etiqueta cuando fueron dados de alta de un hospital pediátrico, anotaron los autores del estudio en el comunicado de prensa.

Dado que los médicos no tienen la obligación de revelar el uso fuera de etiqueta de un fármaco y este uso tampoco conlleva una responsabilidad legal para ellos, a los pacientes por lo general no se les informa que están tomando un medicamento de una forma que no ha sido aprobada por la FDA, apuntaron los investigadores.

Sin embargo, a las farmacéuticas no se les permite promover los usos fuera de etiqueta de sus medicamentos. Hacerlo puede resultar en multas sustanciales, explicaron los autores del estudio. Por ejemplo, hace poco GlaxoSmithKline aceptó pagar la histórica cifra de tres mil millones de dólares para resolver un caso sobre un supuesto mercadeo para el uso fuera de etiqueta de un fármaco, y Merck Sharp & Dohme recibió una multa de 322 millones de dólares por supuestamente promover el analgésico Vioxx para un uso fuera de etiqueta.

Pero, anotaron Wittich y colegas, las compañías farmacéuticas sí pueden responder a preguntas de los proveedores de atención de salud y distribuir publicaciones revisadas por profesionales sobre el uso de fármacos fuera de etiqueta.

El alto costo y el largo proceso para obtener la aprobación de la FDA podría evitar que las farmacéuticas busquen la aprobación para una nueva indicación de un fármaco, sugirieron los investigadores.

18/2/17

Los antidepresivos pueden estimular el crecimiento cerebral [18-2-17]


Los antidepresivos pueden estimular el crecimiento cerebral

¿Como funcionan los antidepresivos? Ellos pueden, literalmente, cambiar su cerebro.

Los tipos de antidepresivos más recientes se supone que funcionan al influir en los químicos del cerebro. Ellos están diseñados para poner más mensajeros químicos cerebrales - tales como la serotonina - en las brechas a través de las cuales las células cerebrales se comunican. Esto se supone que mejora la función cerebral.

Hay un problema con esta teoría, informan el investigador de Johns Hopkins, Vassilis E. Koliatsos, MD, y sus colegas. Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (SSRI (serotonin-specific reuptake inhibitor)) afectan los químicos del cerebro en cuestión de días. Además cada psiquiatra habitualmente sabe que los medicamentos se toman de dos a cuatro semanas para comenzar a hacer efecto.

Además, los antidepresivos SSRI aumentan los niveles de serotonina - también los antidepresivos que disminuyen los niveles de serotonina parecen funcionar igual de bien. Puede ser, Koliatsos y sus colegas pensaron, que los medicamentos que afectan directamente la serotonina hacen que estas células del cerebro crezcan.

La serotonina funciona como un mensajero químico al conectarse en cavidades especiales en la base terminal de las células cerebrales. Estos receptores provocan una serie de acontecimientos. Uno de estos acontecimientos, los investigadores sugieren, es la regeneración del cerebro. En otras palabras, los medicamentos ayudan a los receptores de la serotonina a producir células.

"Los terminales de la serotonina pueden estar especialmente dispuestos a la producción regenerativa," Koliatsos y sus colegas escriben. "Nosotros proponemos que este fenómeno … puede ser la clave estructural de los efectos de los antidepresivos de serotonina."

El equipo de Koliatsos publica estas conclusiones en la emisión de enero de la revista Journal of Neurochemistry.

Los cerebros de las ratas se hacen más grandes

Koliatsos y sus colegas les dieron a las ratas tres tipos diferentes de antidepresivos. Uno fue Prozac, un medicamento inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (SSRI) que aumenta la serotonina. El segundo medicamento fue tianeptine, una medicina que disminuye la serotonina. Este medicamento no está disponible en los Estados Unidos.

El tercer medicamento fue Norpramin, un antidepresivo que afecta la norepinefrina, un mensajero químico diferente.

A pesar de sus objetivos totalmente diferentes, tanto Prozac como tianeptine hicieron los cerebros de las ratas más densos. El análisis microscópico mostró que las áreas seleccionadas de los cerebros de los animales tenían más fibras de serotonina después que tomaron los medicamentos. Norpramin, el cual no afecta los receptores de serotonina, no causó que se produjeran fibras de serotonina.

El crecimiento de las células sensibles a la serotonina no pareció resultar en un aumento en la producción de serotonina por si misma.

Las conclusiones que Koliatsos y sus colegas sugieren es, "apoyar la idea de un efecto estructural de estos compuestos en serotonina [células cerebrales] - esto significa, reproducir."

15/2/17

Un exceso de fármacos podría ser más problema que cura [15-2-17]


Un exceso de fármacos podría ser más problema que cura

Las personas toman cada vez más medicamentos, lo que multiplica los riesgos, advierten expertos

Parece que apenas pasa una semana sin que alguna compañía anuncie alguna nueva pastilla diseñada para ayudar a vivir una vida más larga y sana.

Los medicamentos hacen mucho por curar, prevenir o aliviar una variedad de males. Pero tomarse puñados de pastillas cada día crea a su vez riesgos médicos, haciendo que un creciente número de médicos y farmaceutas se preocupen de que las personas sencillamente estén tomando demasiados fármacos.

"Mientras más crece el número de recetas, más aumentan las probabilidades de que alguien sufra de una interacción medicamentosa o algún efecto secundario importante", señaló Sophia De Monte, farmaceuta de Nesconset, Nueva York, y vocera de la Asociación Americana de Farmacéuticos (American Pharmacists Association). "Es exponencial. Mientras más se añaden, más probabilidades hay de que algo malo suceda".

El concepto se conoce como polifarmacia, el uso de más medicamentos de los que realmente son necesarios. Y eso significa no solo fármacos recetados, sino también medicamentos de venta libre y complementos dietéticos.

El estadounidense promedio recibe unas trece recetas al año, según un informe del año pasado de la Kaiser Family Foundation. Y las probabilidades de polifarmacia aumentan con la edad. Estudios han hallado que los adultos mayores conforman el 13 por ciento de la población, pero dan cuenta del 30 por ciento de todas las recetas de medicamentos. Cuando los pacientes mayores son transferidos de los hospitales a hogares de ancianos para la rehabilitación, es común que los cuidadores tengan que controlar nueve o más medicamentos recetados por persona, según un informe sobre la atención a largo plazo.

Mientras más medicamentos toman las personas, más probable es que experimenten un problema en tres áreas claves, señalaron De Monte y Norman P. Tomaka, farmaceuta de Melbourne, Florida. Estas áreas son:

  1. Interacciones de medicamentos. Los fármacos pueden interactuar mal de formas extrañas, y mientras más medicamentos se añadan a un régimen diario, mayor es el riesgo de una interacción que pudiera afectar la salud de la persona.
  2. Cumplimiento con el régimen de medicamentos. Intentar mantenerse al tanto de varios medicamentos puede resultar demasiado difícil, y provocar que las personas dejen de intentar cumplir con las indicaciones de uso de los fármacos. "Hallamos que el cumplimiento se reduce en 40 por ciento cuando se añade un segundo fármaco al régimen de un paciente, aunque ambos se tomen una vez al día", apuntó Tomaka. Una falta de cumplimiento con las indicaciones de las recetas puede crear graves riesgos de salud. "Por ejemplo, si usa los antihipertensivos de forma esporádica, podría provocar que la presión arterial se haga resistente a los medicamentos", advirtió. El uso esporádico de antibióticos puede provocar que las bacterias infecciosas desarrollen inmunidad a los medicamentos.
  3. Efectos secundarios. Cada medicamento que alguien toma conlleva su propio riesgo de efectos secundarios. Múltiples recetas y remedios significan múltiples riesgos. Y una vez ocurre un efecto secundario, determinar la fuente del problema puede resultar difícil. "A veces, los medicamentos pueden enmascarar sus síntomas entre sí", apuntó Tomaka. "Si tiene una reacción adversa, no se sabe cuál la causó. Eso es un dilema".

Pero aunque la tendencia ha sido hacia más recetas, se comienzan a tomar medidas para proteger la salud de los pacientes.

Médicos y farmaceutas trabajan juntos para crear sistemas mediante los cuales las listas de recetas de los pacientes siempre sean revisadas, con el objetivo de minimizar los fármacos que toman, apuntó De Monte.

"En última instancia, la meta es intentar ajustarlo trabajando con el paciente para conseguir el mejor medicamento con los mejores efectos en la cantidad mínima", señaló.

Los investigadores también trabajan en formas de combinar fármacos que funcionen bien juntos en una sola dosis, reduciendo así el número de pastillas que las personas tienen que controlar además del riesgo de interacciones farmacológicas, dijo Tomaka.

"La historia del tratamiento del VIH es una buena lección sobre este concepto", apuntó. "En los 90, la mayoría de pacientes de VIH se tomaban entre 6 y 24 pastillas. A veces tenían que tomarse hasta 65. Hoy día, es totalmente realista que un paciente solo tenga que tomarse dos pastillas al día".

Mientras tanto, De Monte y Tomaka sugirieron unas cuantas medidas que las personas pueden tomar para asegurarse de que los múltiples medicamentos que toman no causen más problemas de los que curan:

  • Tome cada medicamento con agua. Si añade una bebida ácida, como jugo de fruta o refresco, eso es solo otra cosa con la que su medicamento interactúa.
  • Lea toda la información provista sobre el fármaco, ya sea de receta o de venta libre, buscando problemas potenciales que podría tener.
  • Revise la lista de medicamentos con el médico y el farmaceuta.
  • Reporte los síntomas cuando ocurran al tomar un nuevo medicamento.

Al final del día, gestionar la polifarmacia conlleva cierto trabajo de parte de los pacientes porque solo ellos conocen su condición específica de salud y cómo cada medicamento hace que se sientan.

"Los fármacos son herramientas", comentó Tomaka. "Tenemos que evitar verlos como otra cosa que no sea una herramienta para ayudar a reparar el cuerpo del paciente. La clave es trabajar con el médico sobre la afección específica, y darse cuenta de que no hay curas universales".

12/2/17

Cinco cosas que no sabías sobre el paracetamol

Cinco cosas que no sabías sobre el paracetamol

Es uno de los fármacos más consumidos en todo el mundo, pero seguro que hay aspectos de él que desconoces.

elespanol.com

A pesar de ser un medicamento ampliamente utilizado, en muchas ocasiones y de forma equivocada como un fármaco para todo, sin efectos secundarios, la realidad es que la mayoría de la gente desconoce muchas cosas sobre el Paracetamol.

Se trata de un analgésico con un buen perfil de seguridad, y es de hecho uno de los más seguros en comparación a otros fármacos contra el dolor como los antiinflamatorios (ibuprofeno y similares), opiaceos, corticoides o anestésicos. Sin embargo, esto no implica que no se asocie a efectos secundarios, algunos de los cuales se han descubierto recientemente. Hoy hablaremos de 5 datos que posiblemente no conocías sobre el Paracetamol.


Se descubrió en 1893

En la Edad Media tan sólo se conocían dos compuestos contra la fiebre: Las salicilinas, derivadas de la corteza del sauce (de donde deriva la famosa aspirina), y la quinina (una medicación usada contra la malaria).

No fue hasta 1873 cuando Harmon Morse descubrió el paracetamol tras una reacción química anecdótica. Realmente, hasta 1893, el paracetamol no fue aislado como tal en la orina de gente que había tomado fenacetina (otro medicamento usado contra el dolor y la fiebre, descubierto en la década de 1880).

Tras unos cuantos estudios, finalmente en 1955 el paracetamol se puso a la venta en EEUU con el nombre de Tylenol; en 1956, el paracetamol de 500 mg llegó a Reino Unido bajo el nombre de Panadol y hoy en día se puede encontrar prácticamente en todo el mundo fácilmente.


Es seguro durante el embarazo


Durante el embarazo, muchos medicamentos quedan prohibidos o semi-prohibidos por el peligro que existe de acabar afectando al feto al pasar la llamada barrera placentaria.

Por ejemplo, los antiinflamatorios como el ibuprofeno no están recomendados durante este periodo, y tan sólo se puede usar paracetamol y en algunos casos, de forma muy limitada, metamizol. Asimismo, si se sufre algún tipo de infección (una amigdalitis por ejemplo), los antibióticos derivados de la penicilina sí son seguros, pero hay otros muchos que están completamente prohibidos por el riesgo de provocar daños en el oído o el riñón del futuro bebé.


Es inútil para la gripe y el dolor de espalda


Aunque el paracetamol suele ser el primer medicamento que tenemos en mente a la hora de mejorar el malestar frente a enfermedades tan típicas como la gripe o el dolor de espalda, entre otras, los últimos estudios han demostrado que por desgracia es un fármaco inútil.

Un estudio publicado en 2015 en la revista Respirologyllegó a la conclusión de que el paracetamol no sólo no aumentaba la excreción del virus de la gripe, sino que tampoco ayudaba ni a mejorar los síntomas ni a bajar la fiebre. Dichos síntomas disminuían simplemente por la evolución natural de la misma enfermedad.

Por otro lado, tanto un estudio publicado en 2015 por The BMJ como otro que salió en noviembre de 2016 en The Lancet daban sendos golpes al paracetamol: su uso para aliviar el dolor de espalda baja o dolor lumbar es totalmente inútil respecto al uso de un placebo.


Altera las emociones


Según un estudio publicado en 2015 en Psychological Science, el paracetamol no solo sirve para reducir el dolor o la fiebre, sino también para reducir las oscilaciones emocionales.

Anteriormente se había observado que tanto el paracetamol como otros analgésicos reducen tanto el dolor físico como el psicológico, pero este nuevo estudio demostró que las emociones positivas y negativas subjetivas sobre una imagen o situación también se ven afectadas, dando lugar a un "embotamiento emocional".


Puede matar por sobredosis

Aunque el paracetamol destaca por ser una de las medicaciones analgésicas más seguras, eso no lo hace inmune a los efectos secundarios: cualquier medicación produce efectos adversos, en mayor o menor medida, y el paracetamol no se salva de ello.

La dosis tóxica de paracetamol, a partir de la cual empiezan a producirse efectos secundarios, es de alrededor de 10 gramos diarios. La dosis estándar recomendada son 3-4 gramos al día. Por encima de esa dosis, la cantidad necesaria para producir la muerte varia según la persona. La edad, el peso, la dieta y un largo etcétera de factores pueden influir.

Pero eso sí, hay diversos casos descritos sobre muerte por sobredosis de paracetamol, como por ejemplo el publicado en 2007 en Emergency Medicine Journal en el que se describe cómo un hombre de 55 años falleció tras consumir 50 gramos de paracetamol junto a otros medicamentos; o los dos casos mencionados también en 2007 en el Journal of Forensic Sciences, en lo quela causa de la muerte fue una "necrosis hepática", es decir, una destrucción del hígado que acabó precipitando el fallecimiento.

31/12/16

La migraña y su tratamiento afectan negativamente a la salud sexual [31-12-16]

La migraña y su tratamiento afectan negativamente a la salud sexual

La migraña y su tratamiento pueden afectar de forma muy negativa a la función sexual, tal y como reconoce un 20% de los pacientes que refiere una clara disminución del deseo sexual, mientras que un 45% asegura haber padecido algún tipo de trastorno relacionado con la medicación, según ha puesto de manifiesto la Sociedad Española de Neurología (SEN).

De hecho, y debido a que la relación entre cefalea y salud sexual es muy amplia y compleja, la SEN dedicó, en su última reunión anual, una jornada orientada a analizar las relaciones entre la migraña, otras cefaleas y sus tratamientos con la actividad sexual, la salud sexual y la satisfacción de los pacientes con su vida sexual.

La mayoría de los trastornos fruto de la relación entre cefalea y sexualidad se pueden englobar en cuatro categorías: la aparición de cefaleas durante la actividad sexual; la reducción de la actividad sexual por discapacidad debida al dolor de cabeza; los efectos secundarios de índole sexual de algunos de los fármacos que las combaten, como disminución del deseo y disfunción eréctil; y la mayor representación de algunos trastornos de la esfera sexual en quien padece migraña en comparación con quien no la tiene.

“Es importante que los pacientes sean conscientes de estos problemas porque, una vez detectados, se pueden diagnosticar correctamente. Como afortunadamente tienen tratamiento eficaz y con frecuencia resolutivo, la salud sexual de los pacientes con migraña y otras cefaleas puede mejorar considerablemente”, asegura el doctor David Ezpeleta Echávarri, vocal del Grupo de Estudio de Cefaleas dela Sociedad Española de Neurología.

En raras ocasiones, la actividad sexual por sí misma puede desencadenar dolor de cabeza sin que exista ninguna causa aparente que lo justifique. Según datos manejados por la SEN, este fenómeno puede ocurrir en algún momento de la vida hasta en un 1% de la población, pero su aparición habitual, es decir, durante la mayoría de las relaciones sexuales, es muy poco frecuente, pues apenas supone el 1% de los pacientes atendidos en las consultas neurológicas especializadas en cefaleas.

Estas cefaleas primarias relacionadas con la actividad sexual afectan en el 80% de los casos a hombres. En un 75% de las ocasiones se trata de cefaleas orgásmicas, caracterizadas por ser dolores de cabeza muy intensos y repentinos que ocurren justo durante el orgasmo, mientras que un 25% corresponden a cefaleas preorgásmicas, identificables por un dolor sordo en la cabeza y el cuello asociado a contracción de los músculos del cuello o la mandíbula, que se desarrolla gradualmente durante la actividad sexual y aumenta con la excitación.

“La duración media de estos tipos de cefalea puede variar desde sólo 1 minuto hasta 3 horas, aunque puede quedar cierto dolor residual leve durante varias horas más. Ambos tipos de cefaleas pueden ir acompañados de otras manifestaciones como náuseas (25%), mareo (15%) u otros síntomas como taquicardia, calor o rubor facial. En la mayoría de casos es un problema transitorio que acaba por desaparecer con el tiempo”, explica el doctor Francisco José Molina Martínez, vocal del Grupo de Estudio, quien recuerda la importancia de solicitar ayuda médica inmediata tras el primer episodio para descartar una causa intracraneal responsable de los síntomas.

EFECTO DE LOS FÁRMACOS

Por otra parte, se ha comprobado que muchos de los fármacos habitualmente usados en migraña y otras cefaleas pueden afectar negativamente a la función sexual y por ende a la calidad de la vida sexual. Aspectos como la disminución de la libido, retraso o ausencia del orgasmo o, incluso, problemas de impotencia se han asociado con la utilización de ciertos medicamentos.

“De acuerdo con un trabajo exploratorio que la SENcoordinó hace unos años, se estimó que al menos un 20% de los pacientes en tratamiento refería una clara disminución del deseo sexual y hasta un 45% de los mismos aseguraba haber padecido algún trastorno sexual relacionado con la medicación en alguna ocasión. Por esa razón es importante que aquellos pacientes que hayan experimentado algún problema de este tipo, lo consulten con su médico ya que es posible cambiarles el tratamiento”, señala el doctor Samuel Díaz Insa, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas, quien subraya que los datos de este estudio son muy preliminares y que en ningún caso pueden extrapolarse a la población general.

Las cefaleas son entidades muy discapacitantes que, al menos en los pacientes con crisis frecuentes, impiden a la persona hacer una vida social y, en consecuencia, su calidad de vida sexual puede verse afectada. Los resultados de los pocos estudios realizados hasta la fecha sugieren que quienes padecen migraña y cefalea de tipo tensión experimentan disfunción en varios dominios de la sexualidad en comparación con los controles sanos. Estos estudios, que han medido la función sexual y la satisfacción con la vida sexual mediante escalas específicas, parecen indicar que la afectación es mayor en las mujeres que en los hombres.

El campo de investigación más importante en esta relación entre cefalea y sexualidad es sin duda el que interesa a las relaciones recíprocas entre ambos factores, en su mayor parte desconocidas. Sin embargo, algunos expertos se están posicionando e indicando vías de estudio.

“En teoría, es posible que una cefalea frecuente y mal controlada afecte a la función sexual, y viceversa, que una insatisfactoria vida sexual pueda ser uno de los factores que hagan que las cefaleas se cronifiquen. En este círculo vicioso probablemente esté implicada la depresión, asunto que todavía no se ha investigado y es fundamental para entender tales relaciones.”, concluye el doctor David Ezpeleta.