2/11/16

Unos nuevos medicamentos podrían prevenir las migrañas antes de que empiecen [2-11-16]


Unos nuevos medicamentos podrían prevenir las migrañas antes de que empiecen

Unos fármacos inyectables parecen promisorios en unos ensayos iniciales, pero se necesita más investigación

Unos equipos rivales de investigadores se acercan a una nueva clase de medicamentos que pueden prevenir las migrañas crónicas al interrumpir la cadena de eventos que se cree que provoca esos dolores de cabeza.

Los fármacos tienen como objetivo a una sustancia bioquímica llamada péptido relacionado con el gen de la calcitonina (PRGC). Los resultados de unos ensayos clínicos en fase 2 muestran que esos medicamentos pueden prevenir la migraña de forma efectiva en una proporción sustancial de las personas que sufren los dolores de cabeza, según los estudios.

"Es muy emocionante, porque sería una forma de prevención que quizá no tenga muchos efectos secundarios, y que sería altamente efectiva para las personas que no han recibido un buen tratamiento", planteó el Dr. Thomas Ward, profesor de neurología de la Facultad de Medicina Geisel de la Universidad de Dartmouth, en New Hampshire. "La esperanza es que estos fármacos sean limpios, reduzcan la cantidad de dolores de cabeza que las personas sufren, y no conlleven muchos efectos".

Los hallazgos de estos estudios fueron presentados esta semana en la reunión anual de la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza (American Headache Society), en Washington, D.C.

Hace más de dos décadas que los investigadores saben que el PRGC tiene un rol importante en las migrañas, dijo el Dr. Peter Goadsby, presidente del programa científico de la reunión anual de la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza, y jefe del Centro del Dolor de Cabeza de la Universidad de California, en San Francisco.

El cuerpo usa al PRGC para controlar la apertura de los vasos sanguíneos, y también se cree que tiene un rol en la transmisión de las señales de dolor, dijo Ward.

"El último paso en la vía que creemos que desencadena el dolor de cabeza es la sustancia llamada PRGC", señaló Ward. "Este material es liberado por los nervios, y cuando es liberado, provoca una inflamación del sistema nervioso".

Actualmente, se usan unos fármacos llamados triptanos, que funcionan al bloquear el PRGC, para detener las migrañas cuando están ya ocurriendo, dijo Ward. Pero hasta ahora, los investigadores no han podido crear una forma para prevenir el inicio de las migrañas dirigiéndose al PRGC.

Los farmacéuticos tradicionales no han dado resultado para evitar las migrañas al bloquear el PRGC, dijo Goadsby. El PRGC se usa mucho en el cuerpo, y bloquear su función del todo puede provocar efectos secundarios graves en varios órganos.

Esta más reciente clase de fármacos reduce los niveles de PRGC a través del uso de anticuerpos monoclonales, que son anticuerpos creados en el laboratorio que se pueden diseñar para dirigirse a cualquier sustancia del cuerpo.

Son los primeros fármacos desarrollados específicamente para la prevención de las migrañas, afirmó Goadsby. Hasta ahora, los médicos han dado un nuevo objetivo a medicamentos desarrollados para otros problemas de salud, como la hipertensión, con el fin de tratar la migraña.

"Esta es la primera vez que los pacientes recibirán medicamentos para la prevención de la migraña", dijo Goadsby.

Cuatro compañías farmacéuticas (Alder Pharmaceuticals, Amgen, Eli Lilly and Company y Teva Pharmaceuticals) están actualmente evaluando sus propias versiones de los anticuerpos monoclonales PRGC. Goadsby está ayudando a evaluar el anticuerpo monoclonal PRGC en Amgen.

Un medicamento que prevenga la migraña con efectividad podría resultar lucrativo. Más de 36 millones de estadounidenses sufren de migrañas, más que los que tienen asma o diabetes combinados, según la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza. Unos 4 millones padecen de migrañas crónicas, y experimentan más de 15 días con migraña al mes, según la sociedad.

En los resultados presentados en la reunión de la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza,

  • Teva reportó que su medicamento logró una reducción significativa en el número de horas con dolor de cabeza después de una semana. Más de la mitad de los pacientes de cada grupo experimentaron una reducción del 50 por ciento o mayor en la frecuencia de los dolores de cabeza.
  • Amgen reportó que su medicamento redujo el número de días con migraña en un 50 por ciento en alrededor de la mitad de los pacientes tratados tras 12 semanas.
  • Lilly mostró que su fármaco pudo ayudar a prevenir las migrañas, en comparación con un placebo.

Alder Pharmaceuticals no presento ningún hallazgo nuevo en la reunión, pero ya ha publicado los resultados de dos estudios promisorios en fase 2, según un comunicado de prensa de la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza.

Todos los medicamentos se administran mediante una inyección, apuntó Goadsby.

Si los medicamentos resultan exitosos, los pacientes de migrañas podrían recibir una inyección mensual para prevenir algunos o todos sus dolores de cabeza, planteó.

"Claramente funcionan para una proporción sustancial de las personas", dijo Goadsby. "Más o menos la mitad de los pacientes mostrarán una respuesta del 50 por ciento, y una quinta parte mostrarán una respuesta del 100 por ciento".

Hasta ahora, los anticuerpos monoclonales PRGC han mostrado efectos secundarios limitados, y apenas un 3 por ciento de los pacientes se salieron de los ensayos debido a eventos adversos, señaló Ward.

Pero hay cierta preocupación sobre el uso a largo plazo de estos fármacos, dada la forma en que todo el cuerpo utiliza el PRGC para muchos propósitos distintos, comentó.

"El PRGC está tan distribuido que es difícil decir si causaría consecuencias por todo el cuerpo", advirtió Ward.

Los datos y las conclusiones de las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

30/10/16

Los fármacos a partir del cannabis se abren paso entre los consumidores

Los fármacos a partir del cannabis se abren paso entre los consumidores

Uno de los medicamentos más vendidos es el Sativex, concebido para pacientes de esclerosis múltiple.

eltelegrafo.com.ec

Uno de los primeros medicamentos elaborados a base de marihuana, denominado Sativex, se venderá en Chile.

De hecho, en Colombia también se dio luz verde a la comercialización de este medicamento que empezará a ser distribuido por los laboratorios Biopas S.A., y que, hoy en día, es usado en alrededor de 30 países por los pacientes de esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune que afecta el cerebro y la médula espinal y que hasta el momento no tiene cura.

La presentación de este producto es en forma de spray que deberá ser ingerido de manera oral. Es útil para tratar el dolor y la tensión en los músculos que genera la enfermedad.

Únicamente será entregado con fórmula médica y tendrá un control especial, pues puede generar mareos o fatiga. Incluso varios países europeos le dieron el aval. Se estima que Holanda se convirtió en el primer país del mundo en vender en las farmacias medicamentos hechos a base de marihuana para pacientes con cáncer, sida y esclerosis múltiple; lo hace desde 2003.

Esta fue una decisión que generó controversia, pero a la cual se sumó 2 años después Canadá al aprobar la comercialización de un aerosol a base de cannabis como parte del tratamiento de las personas que padecen esclerosis múltiple.

En Barcelona, España, también se comercializa este medicamento en polvo llamado Sativex. Al igual que en otros países donde también se lo expende, solo podrán adquirirlo los enfermos crónicos de cáncer y de esclerosis múltiple que no respondan a ningún tratamiento, debido a que actúa en el organismo para aliviar los efectos secundarios que producen las agresivas terapias mediante las cuales se tratan estas 2 enfermedades.

Por décadas, las compañías farmacéuticas han desarrollado medicamentos con componentes similares a los cannabinoides hallados en la planta de Cannabis. Mediante procesos químicos logran modificar su estructura y así por mucho tiempo han sido utilizados como componentes que cumplen con la norma establecida.

Por otro lado, a mediados de este año, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) concedió el estado ‘huérfano’ a un medicamento para la epilepsia derivado de cannabis para un tercer grupo de pacientes afectados por una forma rara de la enfermedad.

El estatus de ‘huérfano’ se otorga a los medicamentos destinados al tratamiento de enfermedades raras, dando a los desarrolladores incentivos tales como una exclusividad de comercialización de 7 años en Estados Unidos.

Raquel Gómez de Heras, profesora de la Universidad Complutense y especialista en el tema, reconoció que cuesta mucho la introducción de los derivados del cannabis como terapia, pero los resultados que se están cosechando demuestran que los efectos secundarios son mínimos y que es posible conseguir fármacos que no tengan efectos psicoactivos (la adicción por ejemplo) pero que sí cuenten con cualidades terapéuticas positivas. De Heras ha trabajado intensamente en el sistema endocannabinoide y su aplicación en trastornos de nutrición.

En este sentido, la profesora de la Complutense destacó que ya se está comercializando en Europa un fármaco denominado Acomplia que disminuye el apetito y el peso corporal, de modo que se está utilizando en dietas con personas con obesidad mórbida.

De acuerdo con la página Cannabisconsciente, el cannabis puede hacer que las enfermedades sean más soportables. A veces, incluso puede combatirlas con éxito. Hay personas que señalan que el cannabis es lo mejor para el alivio del dolor, mejor que, por ejemplo, el ibuprofeno y que el paracetamol, debido a que no tiene efectos secundarios.

En la actualidad, son cada vez más numerosas las evidencias sobre los beneficios de los fármacos elaborados a base de cannabis. Las autoridades sanitarias de Brasil autorizaron, el año pasado el uso de Canabidiol (CBD), uno de los 480 componentes extraídos de la planta Cannabis sativa (marihuana), para medicación de uso controlado. “Antes, si algún investigador sintetizaba el CBD podía ser detenido pues era ilegal. A partir de ahora, cualquier químico o industria farmacéutica podrá sintetizar este compuesto y desarrollar medicamentos”.

Los estudios sobre las propiedades farmacológicas del CBD datan de los años sesenta, cuando el científico Raphael Mechoulam, de la Universidad de Israel, descubrió el componente. En los setenta, el brasileño Elisaldo Carlini dio un paso importante en las investigaciones al observar sus efectos anticonvulsivos en animales.

Hoy en día, de acuerdo con los especialistas, hay suficientes evidencias que comprueban la eficacia de la droga y su seguridad para tratamientos de enfermedades como esclerosis múltiple, Parkinson y trastorno obsesivo-compulsivo.

Además, posee potencial terapéutico con efectos antiepilépticos, ansiolíticos, antipsicóticos, antiinflamatorios y en trastornos del sueño.

Para el presidente de la Asociación Brasileña de Salud Mental, Paulo Amarante, el anuncio de las autoridades sanitarias de su país incentivará una mayor investigación en el desarrollo de nuevos fármacos. “Esta sustancia ha demostrado resultados clínicos positivos. Las investigaciones no van a sufrir más el estigma”. (I)

DATOS

La FDA asegura que no ha aprobado medicamentos producidos completamente de marihuana, pero sí ha dado su aval a medicinas fabricadas con componentes que están presentes en esta plana o que actúan de manera similar a componentes del cannabis.

Uno de los medicamentos aprobados es el Marinol (Dronabinol que se distribuye en pastillas de distintas dosis (2,5, 5 y 10 mg). Se recomienda para controlar náuseas y vómitos.

29/9/16

Muchas personas con migrañas reciben analgésicos narcóticos y barbitúricos [29-9-16]

Muchas personas con migrañas reciben analgésicos narcóticos y barbitúricos

Son una mala opción, sobre todo para los niños, afirman los médicos

Muchas personas con migrañas, entre ellas niños, reciben unos fármacos que no son efectivos y que son potencialmente adictivos para su dolor, sugieren dos nuevos estudios.

En uno, los investigadores encontraron que a más de la mitad de los adultos con migrañas les habían recetado un analgésico narcótico, como OxyContin y Vicodin. Una cantidad similar había recibido un barbitúrico. Ese grupo de sedantes incluye al fármaco butalbital, que se encuentra en ciertos fármacos combinados para el dolor de cabeza severo.

En el otro estudio, al 16 por ciento de los niños y adolescentes con migrañas les habían recetado un analgésico narcótico.

Los expertos señalaron que el problema es que los narcóticos y los barbitúricos se consideran como medicamentos de "rescate" de último recurso para las migrañas que no mejoran. Ambas clases de fármacos son potencialmente adictivas, pueden provocar síntomas de abstinencia, y podrían empeorar las migrañas a largo plazo.

"Estos hallazgos son perturbadores", afirmó el Dr. Lawrence Newman, presidente de la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza (American Headache Society) y director del Instituto del Dolor de Cabeza de Mount Sinai Roosevelt, en la ciudad de Nueva York.

En su experiencia, dijo, una vez los adultos por fin buscan ayuda en un centro para el dolor de cabeza, con frecuencia ya les han recetado analgésicos narcóticos.

"La mayoría de veces, un médico de emergencia los receta", dijo Newman, que no participó en el estudio. "Pero los médicos de atención primaria también lo hacen".

Para Newman resultó "chocante" que comúnmente también se dé analgésicos narcóticos a los niños.

Las directrices de varias sociedades señalan que los narcóticos y los barbitúricos no deben ser los tratamientos de "primera línea" para la migraña, apuntó la Dra. Mia Minen, que dirigió el estudio sobre los pacientes adultos de migraña.

"Se deben reservar como el último recurso, si otros medicamentos no funcionan", dijo Minen, directora de los servicios del dolor de cabeza del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

Comentó que las personas con migrañas deben probar primero con los analgésicos generales, como naproxeno (Aleve), acetaminofén (Tylenol) e ibuprofeno (Advil y Motrin), o con medicamentos específicos para las migrañas conocidos como triptanos. Éstos incluyen a sumatriptán (Imitrex) y a rizatriptán (Maxalt).

Pero aunque hay directrices, los médicos que no se especializan en el tratamiento del dolor de cabeza quizá no las conozcan, lamentó Minen. Minen presentará sus hallazgos esta semana en la reunión anual de la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza en Washington, D.C.

"También podría ser la falta de experiencia con el uso de triptanos", dijo. "Los médicos de emergencias están acostumbrados a [los narcóticos], y probablemente se sientan más cómodos con esos fármacos".

Newman se mostró más franco. "Creo que algunos médicos eligen la opción fácil", planteó. "Para usar un triptán, hay que diagnosticar una migraña".

Las migrañas son dolores de cabeza intensos que típicamente provocan un dolor palpitante en un lado de la cabeza, junto con sensibilidad a la luz y al sonido, y a veces náuseas y vómitos. Son comunes, y afectan a un estimado de 36 millones de estadounidenses, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.

Para el estudio, Minen encuestó a 218 adultos atendidos en un solo centro del dolor de cabeza. Al final, a la mayoría se les diagnosticó una migraña. Casi el 56 por ciento dijeron que en algún momento les habían recetado un analgésico narcótico para su dolor de cabeza, mientras que a casi el 57 por ciento les habían administrado un medicamento que contenía barbitúricos. Muchos tomaban actualmente al menos uno de esos fármacos.

Lo más frecuente era que un médico de la sala de emergencias hubiera recetado el analgésico narcótico, aunque los médicos de atención primaria no se quedaban muy detrás. Respecto a los barbitúricos, los neurólogos generales eran los emisores más comunes de recetas, encontraron los investigadores.

El segundo estudio, que también será presentado en la reunión sobre el dolor de cabeza, buscó en los expedientes electrónicos de más de 21,000 niños y adolescentes que habían acudido a una sala de emergencias o al consultorio de un médico por un dolor de cabeza.

En total, al 16 por ciento les habían recetado un analgésico narcótico, y había más probabilidades si un niño había sido diagnosticado con una migraña o con sospecha de migraña, en comparación con la falta de un diagnóstico formal.

Los médicos de emergencias y otros especialistas eran el doble de propensos a recetar un analgésico narcótico (opiáceo), en comparación con los médicos de atención primaria, según los hallazgos.

Los hallazgos son preocupantes, dijo el investigador líder, Robert Nicholson, en parte porque el uso repetido de opiáceos puede conducir a migrañas más frecuentes, o incluso crónicas.

El motivo de que algunos médicos los recetaran a niños no está claro, dijo Nicholson, del Centro del Dolor de Cabeza de la Clínica Mercy, en St. Louis.

Fue menos común en los consultorios de atención primaria, anotó. "Aunque quizá no sea una opción viable en todas las situaciones, exhortaría a los padres a buscar la atención de un equipo sanitario con quien puedan establecer una relación continua para las migrañas de sus hijos", aconsejó.

Minen enfatizó que el primer paso para obtener el tratamiento adecuado es obtener el diagnóstico correcto.

También hay opciones no farmacológicas para aliviar las migrañas, señaló Minen. Las personas con frecuencia tienen ciertos "desencadenantes" para las migrañas, como la falta o el exceso de sueño, ciertos alimentos, o, en las mujeres, los cambios hormonales del ciclo menstrual. Evitar los desencadenantes es una parte importante de la gestión de las migrañas.

Estos expertos se mostraron de acuerdo en que si un médico receta un narcótico o un barbitúrico para un dolor de cabeza, uno debe sentirse libre de preguntar si esa es la mejor opción.

Los datos y conclusiones presentados en reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

26/9/16

Los medicamentos no curan el Alzheimer. ¿Pueden prevenirlo?

Los medicamentos no curan el Alzheimer. ¿Pueden prevenirlo?

Para 2050, habrá 32 millones de personas de más de 80 años en Estados Unidos y, a menos que se produzca algún gran cambio, cerca de 16 millones tendrán Alzheimer.

gestion.pe

No llevó mucho tiempo descubrir que había algo de exageración cuando se publicitó el fármaco más reciente como la gran esperanza para el mal de Alzheimer. A comienzos de este verano (boreal), el gigante de biotecnología Biogen organizó una conferencia de prensa para exaltar los méritos de su medicamento experimental aducanumab. CNN dijo que el fármaco podría ser “un punto de inflexión” mientras que The Independent lo definió como “un avance” que hizo que un científico “tratara de no entusiasmarse demasiado”.

Otros científicos trataban de no enojarse demasiado. Los titulares podían despertar falsas esperanzas en los pacientes y sus familias, dijeron, porque hay poca evidencia de que el fármaco pueda revertir la demencia. Pero algunos vieron un costado positivo: aun cuando el medicamento experimental no sea una cura, existen razones para creer que algo como eso podría prevenir el Alzheimer en personas sana, del mismo modo en que se piensa que las estatinas evitan los ataques cardíacos. Una terapia de prevención para el cerebro podría ayudar a impedir lo que muchos expertos consideran un desastre inminente: para 2050, habrá 32 millones de personas de más de 80 años en Estados Unidos y, a menos que se produzca algún gran cambio, cerca de 16 millones tendrán Alzheimer.

Esos expertos no se sienten entusiasmados por el medicamento en sí sino por una constatación preliminar de eficacia que surgió de su ensayo clínico más reciente, en el cual a 165 participantes se les suministraron distintas dosis del medicamento o un placebo. Escaneos cerebrales revelaron que quienes tomaron el medicamento registraron una marcada reducción en placa amiloidea, depósito asociado con el mal de Alzheimer. Hubo algunos indicios de que el fármaco podría desacelerar el progreso del deterioro cognitivo, pero resultaron menos convincentes para los investigadores no involucrados en el estudio.

¿Cómo podría el aducanumab tener un gran efecto sobre las placas y no sobre la demencia? Podría ser que para el momento en que aparecen síntomas incluso leves, ya es demasiado tarde, dijo Rudolph Tanzi, investigador del mal de Alzheimer en el Massachusetts General Hospital de Boston. “Es como si a alguien con insuficiencia cardíaca congestiva el cardiólogo le recetara Lipitor”, dijo.

Hay desacuerdo respecto de la relación exacta entre las placas y la enfermedad de Alzheimer. Lon Schneider, director del California Alzheimer’s Disease Center en la USC School of Medicine, señala que algunas personas mueren con sus facultades de memoria y cognición inalteradas y en la autopsia se descubre que tienen tantas placas como los pacientes de Alzheimer. Las placas, dijo, son un factor de riesgo para trastornos cognitivos y de memoria futuros y también clínicos de Alzheimer. Es posible que reduciendo las placas en una fase temprana se prevenga la enfermedad, pero Schneider considera que aun así es una hipótesis que tiene que ser comprobada.

El estudio de Biogen nunca tuvo por objeto encontrar señales de mejora cognitiva, dijo. El tamaño de la muestra fue demasiado pequeño. Las diferencias en los resultados de los tests cognitivos pueden obedecer a variaciones fortuitas entre pacientes. “El fármaco hizo lo que se suponía que iba a hacer”, dijo. “Destruyó las placas amiloideas de una forma predecible y acorde a las dosis. El resto, los efectos clínicos notables, fue puro ruido”.

Se están llevando a cabo otros ensayos con personas “cognitivamente intactas”, es decir, sin signos de deterioro pero con placas detectadas en sus exámenes cerebrales. La esperanza es que el tratamiento aun más temprano con medicamentos antiamiloideos pueda prevenir o posponer la aparición de la demencia. “Algunas personas dicen que las placas estaban ahí 25 años antes de que surgieran los síntomas”, dijo. “¿Deberíamos tratar a personas 25 años antes de tener síntomas?”

Tanzi, del Massachusetts General Hospital, estima que pueden transcurrir 15 años entre el momento de aparición de las placas y el de los síntomas, lo que no es demasiado temprano para iniciar un tratamiento.

Sin embargo, es necesario sortear algunos grandes obstáculos antes de que la prevención sea posible. Primero, detectar las señales de placa amiloidea hoy requiere de un procedimiento más profundo llamado escaneo PET. En algún momento, dijo Tanzi, los análisis de sangre para detectar la formación de placas amiloideas podrían hacerse realidad. Otro problema es con el fármaco en sí, que tiene que ser administrado una vez al mes directamente por vía intravenosa. Otros medicamentos experimentales destinados a la prevención de las placas amiloideas vienen en comprimidos, lo que los hace más prácticos para un uso generalizado.

También está el desafío de encontrar un fármaco lo suficientemente seguro como para ser administrado a millones de personas sanas. En el ensayo de Biogen, los pacientes recibieron distintas dosis. Sólo la dosis más alta tuvo un efecto en la demencia real, y en esa dosis, algunos pacientes desarrollaron una peligrosa hinchazón cerebral. Ese riesgo parece remitirse a personas con un factor de riesgo genético particular – un gen llamado APOE4- pero esa gente representa una fracción significativa de pacientes con Alzheimer.

Combatir las placas, sin importar con cuánta anticipación, no será de ayuda si los depósitos resultan ser un síntoma -y no una causa- de la enfermedad. Pero Tanzi dijo que los experimentos que publicó en 2014 en los que empleó células cerebrales humanas aportan sólida evidencia a la hipótesis de que las placas son una causa de la enfermedad, junto con la inflamación. Algunas personas desarrollan placas y se mantienen sanas porque no tienen la inflamación, dijo.

Un beneficio secundario de las pruebas tempranas de detección de placas de Alzheimer podría ser la capacidad de analizar mejor los posibles efectos beneficiosos de los cambios de estilo de vida. Después de todo, hay quienes bajan su nivel de colesterol cambiando de dieta, perdiendo peso y haciendo más ejercicio físico. Tanzi dice que uno puede mejorar al menos un poco sus posibilidades de no tener Alzheimer siguiendo una dieta saludable (él sugiere una dieta mediterránea), durmiendo lo suficiente y manejando el estrés.

Pero la parte del estrés es engañosa, dado que el enorme abanico de pruebas para saber el riesgo de Alzheimer puede tensionar a las personas, sobre todo si esto ocurre antes de que existan medidas de prevención confiables. Otro factor que es nocivo para nuestro cerebro, dijo, es preocuparnos por nuestro cerebro.Esta columna no necesariamente refleja la opinión de la junta editorial o de Bloomberg LP y sus dueños.

26/6/16

Vinculan el hecho de retomar los antihipertensivos tras una cirugía con unos mejores resultados [26-6-16]


Vinculan el hecho de retomar los antihipertensivos tras una cirugía con unos mejores resultados

Un estudio sugiere que retrasar el momento de volver a tomar los fármacos conduce a más complicaciones

Las personas con hipertensión que vuelven a tomar sus medicamentos poco después de una cirugía podrían tener un riesgo más bajo de complicaciones y muerte, sugiere un estudio reciente.

Los investigadores revisaron información de más de 30,000 pacientes que tomaban un tipo en particular de antihipertensivo antes de una cirugía. Todos tomaban fármacos de una clase conocida como bloqueadores de los receptores de la angiotensina (BRA). Esos medicamentos se usan comúnmente para tratar la hipertensión.

Ninguna de las cirugías fue para problemas relacionados con el corazón, según los investigadores.

Alrededor de un tercio de esas personas no volvieron a tomar sus antihipertensivos en un plazo de dos días tras la cirugía. El estudio encontró que ese grupo se vinculó con un riesgo más alto de muerte en un plazo de 30 días, frente a las personas que retomaron sus fármacos de inmediato.

El aumento en el riesgo de muerte en las personas que no comenzaron a tomar sus antihipertensivos en un plazo de dos días tras una cirugía fue más alto en las personas menores de 60 años.

El estudio también reveló que las personas que reiniciaron rápidamente su régimen de fármacos tenían unas tasas más bajas de infecciones, neumonía, insuficiencia cardiaca e insuficiencia renal. Aunque no se estableció causalidad, esta asociación sugiere que volver a tomar esos medicamentos de inmediato podría reducir las complicaciones tras la cirugía, según los investigadores.

El estudio aparece en una edición en línea de la revista Anesthesiology.

"A veces los médicos suspenden los BRA brevemente en el periodo cercano a la cirugía, porque se sabe que provocan hipotensión mientras se está bajo anestesia general, lo que puede resultar peligroso para los pacientes", señaló la autora líder, la Dra. Susan Lee, en un comunicado de prensa de la Sociedad Americana de Anestesiólogos (American Society of Anesthesiologists). Lee es profesora clínica del departamento de anestesia y atención perioperatoria de la Universidad de California, en San Francisco.

Dijo que este estudio muestra la importancia de retomar los fármacos usuales lo antes posible tras una cirugía.
 

23/6/16

Un nuevo fármaco disuelve los coágulos de sangre con un campo magnético

Un nuevo fármaco disuelve los coágulos de sangre con un campo magnético

computerhoy.com.-Sandra Arteaga

Un equipo de investigadores de la Universidad ITMO en San Petersburgo (Rusia), en colaboración con el Hospital Mariinsky, ha desarrollado un medicamento que tiene la capacidad de disolver los coágulos de sangre mediante el uso de un campo magnético.

Los problemas derivados de la obstrucción de los vasos sanguíneos son una de las principales amenazas para la salud en todo el mundo. El fenómeno que se produce cuando se forma un coágulo en un vaso se llama trombosis, y es uno de los causantes del infarto agudo de miocardio o de la embolia, así como de otros problemas graves.

Los coágulos se forman como respuesta a la rotura o lesión de un vaso sanguíneo, es la manera de reaccionar del organismo para evitar la pérdida de sangre.

Cuando un paciente presenta una obstrucción que puede ocasionarle problemas, los médicos le aplican trombólisis, que es una técnica que consiste en la disolución del coágulo mediante la introducción en el torrente circulatorio de una sustancia capaz de desencadenar la lisis de la fibrina, uno de los componentes del coágulo. Este método está especialmente indicado para los infartos de miocardio y las embolias.

El problema de este tratamiento es que los medicamentos trombolíticos tienen efectos secundarios y pueden causar complicaciones. Esto es debido a que no se dirigen al coágulo de manera específica, sino que se libera en todo el torrente sanguíneo. Por ello, en los países desarrollados la trombólisis se lleva a cabo de manera eficaz en el 15% de los casos.

La diferencia del nuevo fármaco que han desarrollado es que su administración se puede dirigir hacia los coágulos de manera directa mediante el control de un campo magnético. Está compuesto por magnetita porosa, que es un mineral que combina dos óxidos de hierro, y de moléculas de uroquinasa, una enzima usada con frecuencia en medicina como un agente trombolítico.

Este material se puede utilizar para crear un recubrimiento trombolítico para los vasos sanguíneos artificiales y soluciones inyectables estables hechas de nanopartículas que pueden ser fácilmente localizados cerca del coágulo por medio de un campo magnético externo.

Además, el compuesto es potencialmente seguro para los seres humanos, ya que está elaborado con ingredientes que se pueden administrar de manera intravenosa. El equipo iniciará los ensayos preclínicos en breve para continuar con la investigación.

15/6/16

El 33% de los pacientes es fármacorresistente [15-6-16]


El 33% de los pacientes es fármacorresistente

El fracaso de los tratamientos podría reducirse a la mitad gracias a la farmacogenética, según un experto.
 
“Pese a que se le haya diagnosticado bien su patología, la elección del fármaco sea la idónea y su dosis la correcta", uno de cada tres pacientes no responde correctamente a la medicación, según ha informado el catedrático de Farmacología de la Universidad de Extremadura, Julio Benítez Rodríguez. Este experto subrayó que el desarrollo de la farmacogenética "podría reducir a la mitad el fracaso de los fármacos en estos casos".

Benítez Rodríguez participó en unas jornadas sobre el papel de la farmacogenética en la práctica clínica, explicó que este tipo de pacientes en los que no le responde bien la medicación prescrita "presentan normalmente variante genéticas que hacen o bien que su metabolismo no absorba bien estas sustancias o que metabolice más de la cuenta".

Ante este tipo de situaciones, "que ya conocíamos que ocurría, pero que no sabíamos qué hacer a excepción del método de ensayo-error", la disposición de la farmacogenética, "mediante pruebas moleculares y otras más farmacológicas, nos permite determinar una serie de variantes que son las que condicionan cuestiones como el tipo de fármaco o la dosis a suministrar", precisó el experto.

En este sentido, destacó que, gracias al desarrollo de la farmacogenética, "ese porcentaje de pacientes que no responden a la medicación podría reducirse a la mitad, es decir, que en lugar de fracasar en uno de cada tres pacientes estaríamos hablando de entrada que no funcionaría en uno de cada seis pacientes", aunque reconoció que este nuevo porcentaje “también es mucho”.

Así mismo, Benítez Rodríguez confió en que "en los próximos dos a tres años podríamos estar hablando" de la disponibilidad de estas nuevas herramientas, si bien, matizó que "dependerá de la financiación".
 

9/5/16

Resistencias asociadas al uso de antibióticos [9-5-16]


Resistencias asociadas al uso de antibióticos

Los microorganismos manifiestan tal multitud de resistencias a los antibióticos que resulta relativamente frecuente el hecho de que, ante un primer tratamiento con estas sustancias, haya que modificarlo porque el fármaco ha perdido eficacia, según datos de estudios publicados en los últimos años. Estadísticas de este tipo, junto con observaciones como la existencia de estreptococos letales, de formas de tuberculosis no tratables por antibióticos y de neumococos multirresistentes que causan la muerte de niños y la hospitalización de pacientes, empiezan a ser frecuentes.

El aumento de resistencias a antibióticos se ha generalizado en la clínica médica. Por este motivo, parece obvio considerar que los antibióticos, esas milagrosas drogas del siglo XX, tienen que estar en continua evolución, con nuevas generaciones de moléculas para asegurar la eficacia del tratamiento. Desde la década de los años 40, la aparición de resistencias ha ido creciendo con el empleo de nuevas moléculas. Esta situación se ha generado en gran parte por el uso indiscriminado y, muchas veces desmedido, de los antibióticos, no sólo en la medicina humana, sino especialmente en veterinaria, donde se han empleado masivamente como preventivos y para aumentar el peso del ganado.
En líneas generales, los mecanismos que hacen a una bacteria resistente a los antibióticos son por mutación y transferencia de genes de resistencia desde otras bacterias. En este caso, la resistencia no sólo se transfiere entre bacterias de grupos relacionados (que han evolucionado de antepasados comunes) sino también entre grupos que no lo están. Otro de los mecanismos de resistencia es la dispersión, que se ve favorecida por la alta movilidad de las personas en el mundo actual, y que hace que portadores de cepas patógenas resistentes las diseminen en áreas geográficas muye extensas. La existencia de reservorios de cepas resistentes a antibióticos en poblaciones de bacterias no patógenas constituye también un mecanismo de resistencia.

El abuso y, sobre todo, el uso inadecuado de estos medicamentos están provocando una gran cantidad de resistencias que presentan muchos gérmenes, lo que implica que se hagan insensibles a determinados antibióticos bacterias que antes no lo eran y que ahora presentan defensas eficaces contra ellos. Las defensas de estas bacterias son tales que nuestras armas no sirven para erradicarlas y lograr salvar la vida de las personas.

Uso y abuso de antibióticos

Está claro que se está produciendo un uso inadecuado de estas herramientas terapéuticas. Por una parte, es cierto que los máximos responsables son los médicos y los veterinarios, pero los pacientes y, en el caso de pediatría, los padres, deben prescindir de tomar las decisiones de comprar el tratamiento o de presionar para que el médico les recete un antibiótico que «acelere» la curación de la infección. La mayoría de las enfermedades de las áreas otorrinolaringológicas y las del aparato respiratorio son causadas por virus y, por tanto, no necesitan antibióticos, ineficaces e incluso causarían efectos innecesarios a los niños. Algunas de esas infecciones pueden estar producidas por bacterias no especialmente peligrosas, que puede controlar el propio sistema inmunitario del paciente.

Por otra parte, se ha hablado mucho, en el área veterinaria, del peligro potencial de los residuos de antibióticos en los alimentos. Es cierto que si se tratan los animales, el mismo organismo animal detoxificará esas moléculas, pero no se eliminarán los microorganismos que presenten resistencias a esos antibióticos. Esa situación ha llevado a la prohibición del uso indiscriminado de estas sustancias. No obstante, y de la misma manera que en los tratamientos a personas se exige una receta de los médicos y, especialmente a los pediatras, cuando se detecta una infección no excesivamente importante en animales productivos, no tratarlos con antibióticos puede suponer unas pérdidas económicas muy importantes. Esas pérdidas se asocian a la pérdida de producción específica, al consumo de alimentos o agua y al riesgo de diseminación del proceso.

Ante esta situación, el peligro de patógenos resistentes puede llevar a la existencia de bacterias no patógenas, pero también resistentes. Es importante destacar que el principal peligro es la inducción a la resistencia de microorganismos peligrosos y, en menor medida, el de los residuos de los antibióticos.


¿MEDIDAS PREVENTIVAS?

Ante la situación creada, ¿tenemos alternativas? El principal problema es la inducción de los cambios en los microorganismos, modificación que les impide ser sensibles a los antimicrobianos y, en consecuencia, les permite crecer en presencia de los antibióticos y provocar infecciones más o menos importantes en personas o animales. Para evitar el uso indiscriminado debe existir una consciencia del problema y han de evaluarse otros productos que puedan incrementar la inmunidad y facilitar el autocontrol del proceso.
En principio, la elección del empleo del antibiótico dependerá de la seriedad de los síntomas. Si el síntoma es la aparición de fiebre suave, pero que evoluciona hacia la mejoría, se puede conseguir una mejoría mediante el empleo de sustancias antitérmicas. Por el contrario, cuando la infección es más importante, lo ideal sería realizar un antibiograma antes del tratamiento. No obstante, y en la práctica, los antibiogramas requieren tiempo, lo que lleva a tratamientos de tanteo, es decir, si funciona, bien, y si no funciona, se cambia, lo que incrementa el consumo de antibióticos.

La solución es, por tanto, compleja, ya que si se da una administración de antibióticos de forma generalizada, el problema de las resistencias a estas sustancias es de muy difícil solución.